No ser o Ser

La luz de la paz interior de nuestro Ser, nos aterra, porque nos hemos acostumbrado a no ver, a vivir muchas veces con los ojos cerrados. Tenemos miedo y nos paralizamos, nos bloqueamos y nos tensionamos, con la sola  idea de tener que quedarnos desnudos de argumentos que visten a nuestro ego. Esta es la real causa que nos aleja del despertar de la Conciencia, que es donde se encuentra la esencia de nuestro Ser, el cual se alimenta e inspira de la conexión con el vacío de claridad sabia, llena de Amor.

Este sustento es vital para nuestra vida equilibrada y sana. Se puede observar en cualquier persona con un conflicto, que no sabe salir, una lucha muy fuerte entre el cambio que anhela y imposibilidad de huir del atasco que le genera dolor.

La opción es la no lucha. Si no hay conflicto, no hay tensión; y si no hay tensión, la personalidad se va disolviendo. Un poco difícil de comprender, pareciera que te quedas sin Ser. Pero en realidad, es todo lo contrario. Es tan simple y tan complejo a la vez.

El no entrar en la fricción de tu ser con tu Ser, te da aire y visión de las cosas desde otra perspectiva. Y la quietud de la situación, en primer lugar te da paz, y te lleva a un espacio de no dualidad, donde las cosas se  neutralizan observando la puesta en escena objetivamente. Es ahí, donde la Consciencia comprende que la sanación en primer lugar está basada en, no anteponerse a nada, sino mantenerse en calma, soltando distorsiones cognitivas.

por Morella Martinez