Creciendo por dentro

Que terrible se vive con una autoestima baja, y lamentablemente hay gente que ni se ha dado cuenta que la tiene por los suelos. Casi se han acostumbrado a ser menos que los demás y vivir dando un servicio a gente que abusa de ellos. Es como que mientras mas se humillan mas felices ( bueno, infelices ) están. O sino están los bien queda, que hacen toda clase de esfuerzos por ser aceptados por alguien.

Las personas con baja autoestima colocan las necesidades y preferencias de los demás sobre las suyas propias y no es por generosidad solamente, quizás sea por miedo a ser rechazados una vez mas. La autoestima es el valor que nos atribuimos y el respeto que sentimos por nosotros mismos; los que tienen la autoestima alta, tienen mayor capacidades en muchas áreas de su vida incluso, para el amor. Esta autonegación esta conectada con el no reconocerse, tanto en sus partes deseables como no deseables.

Se puede decir que las personas con baja autoestima han sido víctimas del rechazo de sus padres, maestros, hermanos, amigos...etc.

Suena muy fuerte pensar que los padres no dan apoyo y amor a sus hijos, pero nuevamente me tengo que referir a que ni siquiera se dan cuenta. Están tan inmersos en sus propias dificultades e incapacidades para salir adelante que no miran a su alrededor. Olvidan el dar calor, amor y aceptación a sus hijos.

En vez de ayudarlos a sentirse fuertes y seguros, les bombardean con frases como: Eres un desastre; ¿Porque no eres tan bueno como tu hermano?; A tu edad y aun te haces pis en la cama!...; O eres tan perezoso que nunca llegaras a ser nada!...

El etiquetaje y la impronta negativa, las comparaciones y humillaciones, la critica, son transmitidas de padres a hijos, en un intento de educarlos, pero en realidad están creando programas que conformarán moldes de pensamientos, y a su vez conformarán conductas y repeticiones.

El rechazo cotidiano en la infancia venga de donde venga, el hogar, la escuela, el parque o algún otro lugar, conduce a la creencia intima y emocional de que uno es inferior. El miedo a no estar a la altura nos paraliza y bloquea, y nos crea ansiedad. A menudo esto se crea cuando hay una figura parental muy critica y autoritaria con comparaciones negativas entre hermanos, muchas actitudes incomprendidas y no asimiladas.

Por Morella Martinez